sábado, 5 de noviembre de 2011

Circunstancias y personas.

Circunstancias y personas que consiguen lo imposible, que consiguen que estés feliz aun siendo lunes, que consiguen que no te interesen los cotilleos con tus amigas, que por mucho estrés que debas tener, consiguen que vivas en una nube y olvidarte del mundo, que consiguen que aunque solo te rodee la tristeza, la desilusión y las depresiones, tu sonrisa destaque allá donde vayas. Simplemente, gente y circunstancias maravillosas.

Mentiras, te alimentan de alegría.

A lo largo que hemos ido creciendo hay una palabra que se nos ha hecho presente poco a poco y con la que últimamente convivimos más de lo que nos gustaría: falsedad. Pero, ¿alguien sabe qué es realmente la falsedad? ¿alguien se ha parado a pensarlo? Lo normal es oirlo como sutitución a las mentiras o a la falta de verdad, cuando nos enteramos de una verdad que no nos agrada y que alguien nos la ha estado ocultando. Y es que a nadie le agrada una verdad triste, preocupante y cruel, preferimos seguir con los ojos tapados, seguir viviendo en esa falsedad a la que todos y cada uno de nosotros vamos añadiendo un poco hasta crear la gran mentira. Sabemos que el día que abramos los ojos y nos enfrentemos a la realidad, esta nos va a hacer daño, pero preferimos ser felices ahora y no pensar en lo que se nos viene encima a causa de nuestras mentiras. Tenemos miedo. Miedo a que el verdadero mundo que nos rodea sea repugnante, cruel y odioso, y de lo que no nos damos cuenta es que con ese miedo alimentamos a ese mundo para que siga siendo más asqueroso aun.

Gilipollas

-Eres una gilipoyas.
+...
-¿Qué? ¿Lo reconoces o qué?
+Gilipollas se escribe con ll.


Dos caras

¿Qué hacer cuando piensas en alguien que ya no existe? ¿Qué hacer cuando esa persona que una vez fue tan importante para ti está tan irreconocible que lo odias? A veces desearía que no existiera nadie, solo él y yo, para saber cuál de las dos caras que me mostró fue la real, para entender lo que se le pasa por la cabeza en cada momento, para echarle todo en cara sin otras influencias, sin cambios de opinión por otros, sólo sus pensamientos, el verdadero él y yo, arriesgándome a que odie sus engaños o a que me guste lo que vea. Pero mientras existan influencias como las demás personas, sólo puedo resignarme y ver como esa persona se va desarmando poco a poco, debilitándose mientras se da cuenta que su vida, que todo en lo que cree es una mentira creada por él y sus dos caras.

Una de felicidad y egoísmo.

Hoy me he sorprendido a mi misma. Hoy me he dado cuenta de que para ser feliz tengo que olvidarme de todos, tanto de amigos como de la gente que me "intenta" amargar, sobretodo de estos últimos. Quizas sea muy duro, pero eso voy a hacer: olvidarme de mi alrededor, volverme egoísta y preocuparme de mi. Creo que ese es el secreto de la felicidad, yo tampoco me lo esperaba, pero es así.

martes, 20 de septiembre de 2011

Cruel... a veces

Tal vez sea que algunas veces me falte crueldad y otras me sobre, tal vez sea que no tenga término medio, que no me sepa controlar o me controle demasiado, tal vez debería hacer más de una putada a algunos y no joder tanto a otros. He intentado cambiar, de verdad que lo he intentado, pero no me sale, siempre acabo hiriendo a los que me quieren y aguantando a los que me odian sin hacer nada. ¿Qué le puedo hacer? Solo siento que mis putadas hacen daño a los que no lo merecen, que los que me rodean van a acabar cansados de mi y huirán malheridos. Tal vez sea eso lo que más me moleste, pero ¿qué puedo hacerle si soy así?

La chica más perfecta del mundo.

No me maquillo mucho, llevo la primera camiseta que coja del armario, siempre voy con las zapatillas manchadas, despeinada, mis uñas nunca estarán perfectas, las medias no me duran mucho tiempo sin romperse, puedo llegar a desesperar a la persona más tranquila del universo, el desorden de mi habitación no es normal, mi movil se pierde cada cinco minutos, puedo llegar a ser muy orgullosa, demasiado bruta al decir las cosas, tan cruel como para llegar a hacer llorar a alguien, un poco mentirosa, me puedo llegar a comportar como una verdadera niñata, enfadarme por tonterias... Sin embargo, aunque pueda tener todos estos defectos, yo me siento la chica más perfecta del mundo.